Presentación Poemario De camino

Poemario “De camino” es un librito de 187 páginas, de poemas surgidos de la experiencia cotidiana y la reflexión.

Sus secciones son: Vida, Libertad, Ayotzinapa, Pobreza, Trabajo, Cotidianidad, Ser hijo, Mis hijos, Depresión, Muerte, Re-flexión: Ego sum, Libertad habitación, y Piedra filosofal.

Dentro de esta variedad de temas no reina, sin embargo, la desarticulación, porque la vida es una.

 

Fue presentado en Chihuahua, el 7 de junio de 2016.

Paulo Eduardo Medina, un gran hombre, excelente  y reconocido pintor, y sacerdote de la Arquidiócesis de Chihuahua nos hizo el honor de presentarlo.

 

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Por Ricardo Colorado

Un poeta es un hombre profundamente enamorado, porque sólo un hombre que conoce el amor puede escribir lo impensable, lo que no se intuye y lo que no se entiende, pero que en un momento, logra llegar al alma y atravesar el corazón.

Es por eso que nadie elige ser poeta, porque la poesía no se busca, no se siembra y no requiere de invitación, por el contrario, te acecha, te caza y cuando encuentra asilo en el hombre, lo arrebata, lo enamora, lo secuestra y ante la más pequeña incitación, le dicta al ser humano su intención .

Es así como nace el poeta, y en connivencia con lo humano y lo divino, le da vida a la más simple y compleja manifestación estética de la palabra escrita: la poesía.

Desde hace varios años tuve el gusto de encontrarme con un hombre de gran corazón, y en perspectiva ahora entiendo por qué la poesía anidó en él.

“Poemario de camino” es un breve encuentro con la sencillez y el simbolismo romántico de la imaginación, con la utopía; pero también con los tiempos del autor, donde Hugo León no se muestra indiferente ante los sucesos de orden político o social, y así poco a poco nos nutre con la cotidianidad del amor de un padre, de un esposo, de un amigo, pero sobre todo de un ser capaz de exaltar lo sublime y reivindicar el carácter honesto de sus versos en pocas líneas.

Como poeta, Hugo es un hombre que convive, sufre y disfruta con los demás, y así se convierte en intermediario entre las fuerzas de origen divino y los fervores humanos, para despertar en el lector algo olvidado por muchos: la conciencia y lo hermoso que es estar vivo.

Me atrevo a decir que Hugo logra utilizar la poesía como una herramienta para sumergirnos en una conversación cotidiana y se sirve de las palabras para actuar sobre nuestra sensibilidad, acercándonos a nuestro alrededor: «un hombre que tiene gusto, especialmente gusto literario. — quiero recurrir a el poeta José Hierro, quien a menudo recalcaba que el poeta es quien trata de hacer comprensible lo que no comprendemos gracias al lenguaje de su alma; Y así, se preguntarán ustedes, ¿En qué medida un poema puede ayudar a transformar la sociedad, a hacerla más justa, mas humana?

Wilam Auden, afirmaba en uno de sus versos que «no hay palabra escrita del puño del hombre que pueda detener la guerra» por que la poesía no hace suceder nada», por eso, las posibilidades de que un poeta influya en el curso de los acontecimientos, son inexistentes…

Nada más lejos de la verdad, porque la poesía, es una puerta que al abrirse provoca que ahondemos en la realidad, y nos hace ser más conscientes de nosotros mismos, de que estamos vivos y de que tenemos la capacidad de amar y sanar.

Creo que la poesía no esta muerta, por el contrario es ahora más necesaria que nunca porque ayuda a al hombre a comprender un mundo en permanente cambio que nos obliga, siguiendo a Charles Berstein, a «reinventar nuestras formas y nuestro lenguaje para no perder el contacto con nosotros mismos y con el mundo en que vivimos».

La poesía, señores, nos convierte en seres capaces de reflexionar sobre la propia experiencia de existir, nos enseña a valorar la precisión del lenguaje como vehículo para trasmitir nuestras ideas y como instrumento para interpretar la percepción que otros poseen de cuanto nos rodea, la poesía, insisto nos enseña a transformar en representativo un objeto común, porque le concede los atributos de lo asombroso, y por eso nos hace mejores seres humanos.

Gracias Hugo por ese breve rapto del corazón, por tus versos, por tu honestidad y sencillez pero también por el trabajo riguroso y la disciplina, de la soledad que implica el ser poeta.
En esa complicidad, en esa identificación entre poema y lector es donde el círculo se cierra. Y esa debe ser para ti la verdadera recompensa. En este acto de hoy, en el que nos regalas tu libro: Poemario de Camino, celebro contigo, la más espléndida de las gratificaciones que puede tener un escritor: la de atreverse amar.

Recibe de tu amigo un abrazo fraterno y mis más sinceras felicitaciones por lo que tanto necesita el corazón: La poesía de un ser que sabe amar.

Ricardo Colorado Seira.