Mi muerte

Se me resiste la vida.

Yo quiero morir.

¿Quién me trajo a este mundo?,

¿en qué pensaba mi madre cuando un día

se enamoró?

 

Te persigo, muerte, te busco.

Te evoco en la melancolía de mi soledad,

te invoco en mi indecisión.

Te busco en mi celular, te twitteo,

predica mi facebook de ti…

 

En las horas silenciosas mi corazón

no soporta que no estés:

¡tan presente eres!

Vienes conmigo a todas partes,

mas no terminas de poseerme.

 

Estás en mis pensamientos;

no sólo en la melancolía de que llegues,

también en mis pensamientos pragmáticos.

Estás en mis números rojos y mis números blancos…

no abandonas mis proyectos.

Vienes conmigo a todas partes y de todos lados.

 

En mi opinadora lengua, vienes;

en mis escépticos gestos urbanizados,

en las comisuras de mis labios tendientes al suelo.

Fielmente conmigo en mi ecuánime

y moderna tolerancia.

Me acompañas en el bullicio del metro,

transbordas conmigo, tomamos el camión.

Pisamos ambos el asfalto, bricamos apestosos charcos,

hacemos que nos cubra un paraguas.

 

¿Acaso la única forma de desposeerme sea

cuando definitivamente me poseas?

 

Harto de traerte por doquier,

me decido decididamente abrazarte.

No me resisto más: endurezco

mi quijada y aprieto los puños.

Hoy seré tuyo, es decir,

mía hoy serás.

 

***

 

…No llegaste, muerte,

te burlaste de mi destreza;

no te pude asir.

Cobardemente huiste

trocando en cobardía…

mi valiente voluntad.

 

Tu presencia es angustia…

y nausea.

Mis días están plenos de…

tu nada.

 

Me has hecho reo de un

universo inalterable e inasequible

pleno de tu caos.

Has poblado todo, muerte:

vomitaste sobre mi deficitaria existencia

el caos formado en tu vientre.

 

***

 

Fui hallado.

Caminaba por punzantes abrojos

y un sendero se hizo encontradizo,

en ojos negros de mujer.

 

No existes, Muerte;

no existes, eres ficción.

 

Tu caos no existe:

invención fue de mi

disparatada imaginación.

He encontrado al amor,

tu aguijón.

 

***

 

¡Muerte, muerte!,

¡Por qué te llevas mi amor!

 

***

 

¡Eres inminente, muerte!

¡Me muero!

 

Me muero hoy.

Me muero hoy tanto

como moriré el día

de mi fallecimiento.

No serás más…

pero tampoco hoy

eres menos.

 

Eres, muerte,

vida.

 

***

 

Muerte amiga.

Muerte misterio.

Te dejas ver, muerte;

me permites tocarte.

Eres concreta, eres de carne.

Hueles, te oyes… sabes.

Tienes el sabor de la vida;

dulce y agrio.

Eres amiga aun cuando

me pese pronunciarte.

 

Tienes, amiga, el Logos

de la sabiduría.

Eres como la noche:

das descanso.

 

Eres como la luz.

En tu inminencia clarificas

la consciencia y enardeces,

para tomarte o despreciarte,

la voluntad.

Eres abrazo.

 

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